Empresarios

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Mensaje de Texto de Lu

Hace un tiempo me propuse ir recolectando situaciones de la vida cotidiana en donde se vieran casos concretos de la teoría económica o simplemente se les pudiera hacer alguna referencia económica. Me interesan y me sirven para ejemplificar, para darle fuerza y contexto a lo que afirmo o a lo que la teoría indica. Cada entrada que subo al blog que tiene este objetivo la denomino “Casos Reales”.

En esta oportunidad quiero rescatar algo que todos conocen, los cortes de rutas. Un viaje Buenos Aires – Mendoza, que debería demorar alrededor de 11hs en colectivo, se convierte en uno de 19hs. El mensaje me lo envió Lu a las 00:39hs de hoy previo a estar parados 8 horas.

A veces una retención a las exportaciones puede tener consecuencias más allá del ámbito de los que participan en ese mercado específico. Puede, también, involucrar a una sociedad entera. El cálculo de las pérdidas sociales debe incluir, como bien indica la teoría económica, los costos por los beneficios que se pierden al no poder venderle más caro al exterior, los costos de destinar el dinero de los productores al Estado para que lo aplique a actividades menos eficientes y, también, los costos que paga el resto de la sociedad por la forma que tenemos, en conjunto, de resolver los problemas.

El Bosco - El Viaje de la Vida

Pocos papeles del hombre son más odiados que el de empresario, sin embargo. Al empresario le odian sus empleados, los recaudadores de la Hacienda Pública que se llevan parte de los beneficios que produce, los políticos que regulan su campo de actuación, los jueces, los periodistas, los notarios que dan fe de sus operaciones, los abogados que redactan sus acuerdos, los consultores que le ayudan, sus competidores, sus vecinos, su chofer, y a veces hasta su mujer. Y si en lugar de un empresario se trata de una empresaria el odio es distinto, es generalmente peor. Quizá por eso no hay que extenderse mucho hablando de ellos para que nos expliquen aquello de la soledad del empresario. Seguramente Simón de Monfort también se sentía solo después de machacar cientos de albigenses algún miércoles por la tarde en la Francia medieval. Y también se debía sentir solo Galileo frente a la receptividad de sus planteos científicos. Si el odio es porque el empresario es injusto y nos explota o porque es más listo y le envidiamos no lo vamos a clarificar fácilmente. La realidad es que ese ser que llamamos empresario se ha abierto paso entre nosotros y se ha puesto delante. Ha apartado a otros que querían liderarnos y todos nosotros le hemos elegido a él como el ser más poderoso de la sociedad moderna y le seguimos. Y hemos organizados las cosas de tal forma que ahora es indispensable. Aunque no nos guste, vale más que las cosas le vayan bien al empresario porque todos dependemos de él.”

De “Emprendiendo - El arte de crear empresas y sus artistas” de Pedro Nueno. El libro tiene, además, unas ilustraciones hermosas como la que ilustra este post: El viaje de la vida de Jerónimo van Aeken Bosch. La primera vez que vi ese cuadro fue en persona y el impacto fue tal que me conmocionó.