
Hasta aquí buena parte del crecimiento que experimentó la Argentina es recuperación de lo perdido luego de la profunda caída experimenta en el 2002. El desafío ahora es crecer de aquí en adelante.
El primer gráfico muestra la evolución de la productividad de los trabajadores argentinos. Esta está medida como el cociente del PBI y las personas empleadas. Como se ve, recién se está alcanzando el nivel de productividad que se tenía en 1997 (!).
Uno de los sectores clave para solidificar las bases del crecimiento a futuro es el sector energético. Si la Argentina no produce energía como para autosustentarse entonces deberá importarla. El hecho de importar no es un problema en sí mismo pero podría serlo. La posible aceleración que podrían tomar las importaciones podría afectar al crecimiento de la economía. Con un precio del petróleo altísimo y con producción de combustibles en baja se enciende una luz amarilla a futuro.

En los últimos años, luego de la crisis, no hubo ampliaciones en la potencia instalada de energía (ver arriba). Incluso el año pasado ya se alcanzó el punto en donde se debió racionar la energía entre las industrias. (1) Por eso el gobierno ha programado la construcción de dos centrales eléctricas para mediados de julio. Además del proyecto Cota 83 que eleva el nivel de Yacyretá para final de 2008. La puesta en funcionamiento de estas obras daría un amplio margen para que la economía siguiera su curso de expansión. El problema a resolver es cómo se abastecerán esas dos centrales y a qué costo.
Notas:
(1) En Mendoza a veces paran el trole y hacen bajar a los pasajeros porque se quedan sin electricidad.
(2) Gráfico Clarín: Abren hoy las ofertas para construir dos centrales eléctricas clave.
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